Bien conocido es el hecho del olvido de la memoria histórica de nuestras instituciones científicas. Baste recordar el tan deseado museo Cajal, del que muchos piden y nadie hace nada.
Ahora le toca el turno al museo Olavide, cuya muerte anunciada en días pasados (ver noticia en El País) parece que ha originado una ola de protestas a nivel nacional (de momento). En ese sentido los Amigos Dr. Conde, primero, y Dr. Ponte, después, nos han remitido la nota que la Sociedad Española de Historia de la Medicina (SEHM), ha elaborado para su difusión. Nadie puede creerse que en la Universidad Complutense no tengan espacio.
Por supuesto la página web de Amigos se adhiere, y además se puede hacer a título personal, enviando un correo a la Prof. Bertha Gutiérrez Rodilla (bertha@usal.es).
Veamos:
Estimados miembros de la SEHM:
Por medio de este mensaje compartimos la “Nota” que vamos a enviar a diversas entidades (Ministerio de Cultura, Facultad de Medicina de la UCM, Fundación Piel Sana, Colegio de Médicos de Madrid, Real Academia Nacional de Medicina, Subdirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, etc.) y periódicos, a propósito del desalojo y cierre del Museo Olavide.
Aunque la iniciativa es de la Junta Directiva, agradecemos especialmente a Alfons Zarzoso y Maribel Morente la redacción cuidadosa de la citada “Nota”.
Agradecemos igualmente a la Sociedad Española de Historia de las Ciencias y de las Técnicas y a la Societat Catalana d’Història de la Ciència i de la Tècnica que se hayan sumado a esta iniciativa.
Un cordial saludo,
Bertha Gutiérrez Rodilla
Y ahora la nota:
Contra el desalojo y cierre del Museo Olavide
Las sociedades profesionales que suscriben esta nota quieren llamar la atención de las autoridades universitarias, de las administraciones públicas y de las asociaciones y academias profesionales con competencias en la protección y salvaguarda del patrimonio, según la legislación contenida en la ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español, acerca de las consecuencias que se puedan derivar de la decisión tomada desde la Gerencia del Rectorado de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) de desalojar de su ubicación actual en el Pabellón 8 de la Facultad de Medicina de la UCM, antes del inicio del curso académico 2025-2026, la colección que forma el Museo Olavide –llamado ası́ desde 1901, si bien sus orı́genes oficiales se sitúan en el Museo Anatomo-Patológico del Hospital de San Juan de Dios de Madrid en 1882.
En la actualidad, la colección pertenece a la Comunidad de Madrid, pues históricamente formaba parte del patrimonio del Hospital de San Juan de Dios reubicado en 1968 en el Hospital de la Diputación Provincial de Madrid (actual Hospital Gregorio Marañón). Fue entonces cuando la colección se embaló y, años después, los cajones que encerraban aquellas piezas fueron hallados en el vecino Hospital del Niño Jesús. Se trata de hospitales administrados por el Servicio Madrileño de Salud, dependiente de la Consejerı́a de Sanidad de la comunidad de Madrid. El rescate y primera restauración de la colección, a finales del siglo XX, tuvo lugar en el Museo de Antropologı́a Forense de la UCM. Y, desde principios del siglo XXI, ha sido gestionada por la Fundación Piel Sana de la Asociación Española de Dermatologı́a y Venereologı́a (AEDV), bajo cuya dirección continuaron los procesos de restauración y se consiguió llevar adelante la exposición, el taller de restauración y el almacén en la ubicación actual en la UCM. Esta ubicación se fundamentó en un convenio, vencido en 2020, cuya renovación, debido a circunstancias ajenas al museo, como la epidemia de COVID-19 y diversas reestructuraciones internas dentro de la AEDV, impidieron su firma. Desde entonces, se han llevado a cabo dos intentos para renovar el convenio que han resultado infructuosos.
Las sociedades y academias profesionales que suscriben solicitan la protección inmediata y la búsqueda de una solución para el mantenimiento actual y pleno funcionamiento del Museo Olavide. Esta petición se basa, entre otros, en dos aspectos fundamentales.
En primer lugar, los fondos que preserva el Museo Olavide tienen un indudable valor histórico que se ha dado a conocer en innumerables publicaciones, congresos, cursos, conferencias y exposiciones nacionales e internacionales de las diversas piezas que fueron solicitadas.
En segundo lugar, dado su origen, la fragilidad de los materiales de las piezas y el alcance cientı́fico y artı́stico, la colección posee un valor económico incalculable, que la sitúa a la altura de las que custodian los grandes museos anatómicos europeos (Parı́s, Viena, Florencia, Londres o Montpellier). Gracias al trabajo de recuperación y restauración de las ceras dermatológicas llevadas a cabo por los profesionales del Museo Olavide, las piezas son aclamadas por los expertos internacionales, reconociendo la excelencia del trabajo realizado y convirtiendo a dichos profesionales en verdaderos y reputados especialistas en el manejo de la escultura histórica en cera.
Lo anterior determina que sea difı́cil entender los motivos que pueden llevar a decidir el cierre y desalojo del Museo Olavide cuando, a pesar de hallarse en unos locales ubicados en el sótano del Pabellón 8 de la Facultad de Medicina sin apenas inversión y sometidos a innumerables contingencias, recibe visitas diarias de públicos de todo tipo. Entre estos conviene señalar a los propios estudiantes de la UCM, ya que el Museo Olavide es también un lugar de formación docente para los estudiantes de la carrera de medicina, y también para el grado en criminologı́a y antropologı́a forense. Sin ir más lejos, en el presente curso 2024-2025 han pasado por ahı́ cerca de 375 alumnos, como parte de las prácticas de la asignatura de Humanidades Médicas. En sus escritos de prácticas, buena parte del alumnado señala el privilegio de poder disponer de este patrimonio como herramienta de formación, de reflexión sobre la pertenencia a una tradición histórica y de sensibilidad respecto a la cultura material de la medicina.
Por todo lo señalado, dado el valor patrimonial indudable de las colecciones y el carácter docente del Museo Olavide, solicitamos la intervención de las autoridades competentes con el fin de evitar el riesgo de destrucción o desaparición que supondrı́a el cierre y desalojo de este conjunto patrimonial de reputación internacional.
A 2 de junio de 2025
Sociedad Española de Historia de la Medicina
Sociedad Española de Historia de las Ciencias y de las Técnicas
Societat Catalana d’Història de la Ciència i de la Tècnica









mi admiración a bertha por su excelente libro “la ciencia comienza en la palabra” cuya lectura recomiendo pues he tenido que recurrir a esta obra para perfeccional el “corpus lexicográfico histórico y crítico de la albeitería y mariscalía españolas”
saludos cordiales
dr.
caparrós