El inquieto Amigo Dr. Conde, adelantándose a una cuestión que seguramente formará parte de la historia en su momento, nos ofrece una interesante noticia de cara a la polémica.
PARA POLEMIZAR. EL CASO DE RAKUS “EL INTRUSO”
Las más sesudas mentes de la OMSA (OIE para los de mi quinta) y la OMS llevan meses discutiendo sobre las medidas a adoptar ante este polémico caso. Nueve comisiones de investigación, cinco mesas redondas, ocho paneles de expertos, innumerables simposios, reuniones, debates y congresos no han conseguido poner en común una resolución definitiva a lo acontecido.
Como seguro todos ustedes ya conocen, hace algunos meses, salía a la luz en Scientific Reports el trabajo “Active self-treatment of a facial wound with a biologically active plant by a male Sumatran orangutan” de investigadores del Instituto Max Planck de Comportamiento Animal (Alemania) y de la Universidad Nacional (Indonesia)[1]. Su protagonista, un orangután macho llamado Rakus, fue pillando in fraganti aplicando un tratamiento a su propia herida facial, utilizando las hojas masticadas de una planta conocida como Fibraurea tinctoria (también llamada “Akar Kuning”). Lo interesante es que no solo comió la planta (como lo hacen ocasionalmente otros orangutanes), sino que utilizó su jugo para curar su herida, algo que se podría considerar un peligrosísimo caso de automedicación.
Esta observación que podía haber pasado desapercibida en otro contexto, además de sugerir que los orangutanes podrían tener conocimientos básicos de botánica médica, es sin duda un gravísimo caso de intrusismo laboral. La cuestión está en discernir de que tipo.
¿Contra los veterinarios? Sin duda, está tratando a un animal. ¿Contra los médicos? Pues algo también, por aquello que decía Darwin. I think. ¿Contra los farmacéuticos? Hombre, el amigo Rakus está a un paso de abrir un dispensario en Sumatra sin la correspondiente concesión administrativa.
Hoy, la medicina moderna se enfrenta a un nuevo competidor: la medicina “orangutana”. Puede ser esta la solución a la falta de profesionales sanitarios, y de salvar del colapso a nuestros sistemas de salud. ¿Se tendrá que colegiar Rakus?
En este contexto, y desde un punto de vista histórico, podríamos preguntarnos: ¿y si los orangutanes no son intrusos, sino los pioneros del One Health? Quizás fueron los primeros “médicos” o “veterinarios”, que luego inspiraron a nuestros antepasados. Si aceptamos esta teoría, tendríamos que hacer una revisión radical de la historia de la medicina y la veterinaria. Olviden a Urlugaledinna y a Hipócrates, ¿quizás deberíamos tener en cuenta al Doctor Rakus en los libros de texto? ¿Qué opinan ustedes?
Por ahora tranquilidad. Que los expertos de la OMSA y la OMS se lo tomen con calma, ya que Rakus parece contento con atenderse solo a sí mismo. Como mucho cometerá el delito de guardar, como hacemos todos, un ibuprofeno de 600 mg en algún lugar de su cobijo.
Apertas dende o Finis Terrae
[1] Isabelle B. Laumer et al., «Active Self-Treatment of a Facial Wound with a Biologically Active Plant by a Male Sumatran Orangutan», Scientific Reports 14, n.o 1 (2 de mayo de 2024): 8932, https://doi.org/10.1038/s41598-024-58988-7.










Tranquilos, Rakus hizo un FP de esteticienne. No peligran nuestros empleos, ja, ja.
Cordial abrazo a todos.
Fernando